Bastián López Farías“Si no quiero un oro para Chile en JJOO no sé que estoy haciendo acá”

Reportaje: Maximiliano Duhalde Adaro

Fotos: Francisco Ulloa

Desde diferentes instituciones deportivas lo catalogan como un futura promesa en las pesas, de hecho la palabra futura ya es no es adecuada, considerando los grande logros que ha tenido a nivel juvenil.

Al entrar a la sala de entrenamiento que tiene la Federación Chilena de Pesas, FECHIPE, en Centro de Entrenamiento Olímpico, se puede escuchar el ritmo de la bachata y el reggaetón, melodías que motivan a los pesistas que buscan a diario romper sus records y seguir soñando en cumplir sus metas. En un rincón se puede ver al último medallista Panamericano y tercer lugar en el mundial de Eslovaquia sub 17 2012, Bastián López, joven de 19 años que busca conseguir el próximo oro para Chile.

Ahí está López en un rincón del gimnasio, vendándose las rodillas, luego se entiza las manos y observa la pesa, primero con sólo 50 kilos en total, la toma con energías para aguantarla y elevarla a la altura adecuada. Una vez superado este reto, básico para su nivel, la arroja con despreció al suelo pidiendo más peso, total sus músculos ya calentaron.

Comienzos y cambios físicos

La contextura física de Bastián a los 12 años era de unos 70 kilos y medía un 1 metro 40 centímetros, “tenía sobre peso, de hecho era bien gordito. Yo estudio en el Liceo Lastarria y por obligación hay que practicar alguna disciplina deportiva que ofrezca el establecimiento. Era bien malo para correr, los otros deportes no me gustaban y me acerqué al mundo de las pesas”, nos comentó.

Al primer entrenamiento y a las primeras levantadas de pesas, Bastián se enamoró del deporte y su profesor de ese entonces logró ver algo distinto en él. “Siempre tuve el apoyo de mi familia y comencé a trabajar y entrenar para ser el mejor”, sostuvo.

López nos contó que sus amigos le “echaban la talla”, pero siempre en un buen humor, “me llamaban Mr. Músculos, como una manera irónica al verme que yo era un gordito levantando pesas. Ahora me ven y me dicen: ¡En verdad eres Mr. Músculos!, nos contó entre risas.

Los estudios no se abandonan

Bastián, como se mencionó anteriormente, es un alumno del 4to año del Liceo Lastarria, posee un NEM sobre 6.0, lo cual lo mantiene orgulloso y a sus padres también. Sin embargo, debido a una fuerte lesión que se originó luego de participar en la última competencia juvenil de la Odesur, lo mantuvo en cama y tuvo que congelar su último año de enseñanza media.

El joven pesista nos agregó que su sueño siempre fue estudiar medicina en la Universidad de Chile, “Es una carrera muy difícil y se necesita mucha dedicación, lamentablemente por mi alto nivel de entrenamiento, me vería imposibilitado en estudiarlo ahora o en unos años más. Pero mi familia me dice que tengo 20 años más para estudiar lo que quiera”, nos contó con un tono de alivio.

López por mientras, piensa estudiar una carrera que no requiera tanto tiempo para el estudio. “No quiere desmerecer ninguna carrera, pero en comparación con medicina, preparación física o educación física, conlleva menos responsabilidad de estudio”, declaró.

“Sólo estoy enamorado de las pesas y los logros”

Debido a su realidad deportiva y su rutina, los estudios universitarios por el momento deben congelarse. Bastián vive en el Centro de Alto Rendimiento, ahí se despierta muy temprano, toma desayuno, viene a entrenar al CEO, luego regresa a su habitación para dormir la siesta. Finalmente regresa a los entrenamientos, cena y “no sé como pero ya me dan las 23.00 horas, así que me duermo y sigo la misma rutina hasta el sábado”, declaró el pesista.

Los domingos es de su familia, allí aprovecha de compartir y regalonear un poco con sus padres. “Es un rato corto pero lo aprovecho mucho, luego de estar con ellos me regreso al Centro de Alto Rendimiento, porque el lunes comienza mis entrenamientos”.

A lo que si le da algunos minutos, es al Play Station, se declara un fanático de la consola de video juegos, es tanto así que prefiere darle más tiempo a ese ocio que buscar el amor. “No ha aparecido nadie hasta el momento y tampoco la ando buscando. Estoy enamorado de las pesas y lo logros, no cabe nada más en mi corazón, por el momento”…

Logros y superación

Luego de dos años de arduo entrenamiento y con un talento sobresaliente, fue invitado al campeonato nacional de pesas, donde Bastián representó a su Liceo emblemático y consiguió consagrarse campeón de su categoría.

Desde ese año los triunfos no pararon por un buen tiempo. En el 2009 logró el título de campeón panamericano de la categoría sub 15 y mejor deportista de la competencia, para el año 2010 se repetiría el plato.

Para el año 2012, Bastián López, lo define como su año dorado y con un gran convencimiento, ya que a sus dichos los respalda con hechos. “Fue un año épico para mí, salí segundo panamericano sub 20 y este logro permitió que me adjudicara un Prodar, puntualizó el pesista. Lo cual le permitió recibir un sueldo de 520.000 mil pesos mensuales por parte del Estado.

No conforme con eso, se adjudicó el premio del mejor pesista sub 17 a nivel sudamericano y participa en el mundial de Eslovaquia, donde logró el tercer lugar para Chile, “Sólo fui superado por un ruso y armenio, ambos potencias europeas en la disciplina”, aseguró Bastián.

Lesión más depresión

Este camino de logros, triunfos y superación se vería cortado por una lesión que lo mantuvo fuera de varias competencias nacionales e internacionales. Bastián nos cuentó que la Federación Chilena de Pesita, FECHIPE, le pidió participar en la Odesur juvenil que se realizó en marzo de este año, “Mi participación significó conseguir un segundo lugar y conseguir un nuevo record nacional”, declaró.

Bastián López Farías, logró destruir el record de 162 kilos en envión del año 2002 de Felipe Eurriche, rompiéndolo con 170 kilos alzados, “fue un gran logro y mi marca aún está vigente”, señaló.

Una vez finalizada la participación en Odesur, la FECHIPE, le exigió participar en los panamericanos de Estados Unidos, donde revive una lesión que había sufrido en el 2010, “Me fracturé el codo y tuve que operarme, ahora tengo dos tornillos en ese lugar. Este año estuve lesionado, gracias a las dos competencias que me citaron, con dos semanas de descanso y el rendimiento fue al máximo”, declaró el medallista sudamericano.

La lesión lo llevo a estar fuera del mundial de Rusia, lo cual el tercer lugar fue con un levantamiento de 172 kilos, “hecho que me frustró, ya que mi record nacional es de 170 kilos y esa medalla pudo haber sido mía”, nos contó con desanimo.

Entre la frustración y la pena, lo llevo a decaer anímicamente, su estabilidad emocional no estaba en equilibrio y muchas dudas pasaban por su mente. Bastián nos cuenta que al estar fuera de los entrenamientos, competencias y saber que pudo haberse adjudicado una nueva medalla para su vitrina y Chile, lo llevó a caer en una depresión. “Estuve muy desanimado, triste e incluso pensé en retirarme del deporte, pero el apoyo de mi familia, en especial la de mi madre me ayudó a salir adelante”, comentó.

La mamá de Bastián lo apoyó en todo sentido, le hizo ver q las pesas era lo suyo y que tenía que seguir por ese camino, seguir obteniendo más triunfos y representar a Chile tan bien como lo estaba haciendo. “Esas palabras fueron vitales para reponerme, además de lo regaloneos que me daba, mucha comida rica en verdad, nos dijo Bastián entre risas, agregando que subió de peso.

“Quiero otra medalla en el mundial de Polonia”

Desde septiembre, Bastián supero la depresión, teniendo nuevamente energías y ambición de más triunfos en su cuerpo. Ya volvió a los entrenamientos y dentro de sus objetivos es establecerse como competidor adulto y lograr una medalla en el próximo mundial juvenil de pesas del próximo año.

“Anímicamente estoy bien, con la mente puesta en Polonia 2015, es mi última competencia de esta categoría y quiero puro ganar”, puntualizó López, asegurando que no hay que lo desconcentre en su objetivo.

La fe están puesta en este chico de 19 años, quién tiene las cosas bastante claras, ganar, entrenar y seguir creciendo, ya sea como deportista y en lo humano. El próximo año se despide de la categoría juvenil, pero desde hace bastante tiempo dejo de tener la fuerza de un joven, ya es un hombre que no tiene miedo en levantar el mundo si es necesario para conseguir un oro para Chile.

“Quiero ganar un oro para Chile en alguna versión de los Juegos Olímpicos, si no sueño con esto no sé qué estoy haciendo en un gimnasio entrenando y no sabría para que decidí dedicar mi vida a las pesas”, declaró Bastián López Farías.