Daniel GonzálezCapitán sub 17 de Chile: “Hay que madurar ya no somos niños, para salir campeón hay que ir paso a paso”

Reportaje: Maximiliano Duhalde Adaro

Fotos: Francisco Ulloa

El seleccionado nacional, Daniel González, conversó con Bío Bío sobre sus proyectos como futbolista, su lucha personal por alcanzar sus sueños y reveló el método que debe seguir la sub 17 por alcanzar el triunfo en el próximo mundial.

Orgulloso, como todo O´Higginiano, de los colores que lo bañan: “gracias a Dios, que me dibujo un corazón celeste al nacer”. También reforzado por las preferencias de su familia, que se esfuerza día a día para que el capitán de la rojita sub 17, Daniel González, viaje y entrene, desde Rancagua, a Quilín junto a sus compañeros y se consagre como uno de los futuros jugadores de recambio de la selección chilena, son los mayores motivos que lo hacen dejar todo en la cancha.

González es alto para su corta edad, medir casi un metro ochenta a los 16 años y con un físico de adulto, sin duda es una de las explicaciones que lo han consagrado como el central fijo de la selección que está a 7 meses de debutar en el próximo mundial sub 17 que se realizará en nuestro país, además de ser el capitán del conglomerado hace un año.

Los inicios en cancha de tierra y el anhelado llamado a la selección

El talento del rancagüino comenzó a florar cerca de los 11 años, mascando la tierra todos los fines de semanas por su club de barrio, “Los hermanos Veras”. Con buenas pichangas amateur, González comenzó a prender de la bravura y sacrificio del fútbol.

“Este hermoso deporte siempre me gustó, pero debo confesar que fue un amigo quién me motivó; yo no iba tan convencido a ir a probarme a los “Capos de Provincia”, siempre creía que mi incursión en el fútbol llegaría a nivel amateur”, comentó el capitán.

Sin embargo, la vida y la historia dijeron otra cosa. Los dirigentes de O´Higgins de Rancagua vieron algo distinto en el joven de 11 años, quién ingresó al club profesional por el año 2009. “Al comienzo jugaba en todas las posiciones, pero tenía claro que esto era lo mío y me esforzaba todos los días, en dar más en cada entrenamiento.

González fue creciendo futbolísticamente con los gritos de apoyo de la “Trinchera Celeste”, “son fieles como barra”, además de ver como sus compañeros crecían y eran llamados a la selección chilena juvenil. “Yo estaba muy impaciente, no me daban la oportunidad de entrenar con la rojita y eso me tenía muy ansioso”, confesó.

En los entrenamientos se exigía cada vez más y sus actuaciones en la liga de cadetes la hacía cada vez con más garra, “sólo quería mi oportunidad de vestir la roja de Chile”, nos contó González.

Hasta que en una mañana, la menos pensada, recibió la noticia de que fue llamado para probarse y entrenar en la selección inferiores de la selección chilena. “Ya van dos años en que estoy en la rojita y hace 12 meses que el profe me dio la responsabilidad de ser capitán de mis compañeros. Estoy contento por mi evolución”, nos dijo un emocionado rancagüino.

Liderazgo con pasión

No solo su talento con el balón y su fuerza física lo llevaron a ser capitán de la selección sub 17, también su liderazgo y comportamiento en la cancha, la cual fue una virtud que siempre resaltó al momento de entrenar o jugar por la roja.

“El profe me entregó esa responsabilidad y quiero cumplirla siempre a cabalidad. Grito, ordeno, doy ánimos y bueno también reto cuando hay que retar”, nos dijo con seguridad.

Mientras respondía, sus compañeros gesticulan con risas y a la vez emiten comentarios de desahogos, González al parecer ocupa la regla: la letra A entra con sangre.

“Sí, lo confieso ocupo bastante palabrotas y tengo un muy mal genio en la cancha, pero es que me carga perder y no me gusta cuando se juega mal”, sin embargo nos dejó en claro que cuando el equipo anda bien, su ánimo también lo refleja.

Como don Elías: “pasa la pelota o el jugador, pero no los dos”

Daniel nos comentó que vio algunos videos de Elías Figueroa y que le gustó mucho su forma de jugar y su estilo dentro de la cancha, “se notaba que era un tipo serio, así tiene que ser un central, responsable y no puede andar

chacoteando”, nos aseguró González, quién además agregó, “mi lema es el mismo que el de don Elías: pasa la pelota o pasa el jugador, pero no los dos”.

Junto con su estandarte de juego nos comentó que es bien duro como central, “cuesta que me pasen y bueno a veces esa dureza me ha hecho tener problemas con los delanteros, quizás se me pasa la fuerza”, se confesó el capitán de la sub 17.

Capitán dentro y fuera de la cancha

Para enfocarse 100% en sus entrenamientos y lograr ser unos de los mejores futbolistas de la historia, Daniel González da exámenes libres en el Instituto Manuel de Salas, “sino era futbolista, hubiese sido preparador físico, siempre me ha gustado el deporte”. Sin embargo, a pesar de no ir a clases, no significa que no tenga responsabilidades que cumplir.

“A pesar que no voy a clases, igual me levanto temprano para ayudar a mi mamá, somos cinco hermanos, entonces usted se imaginará que es harta pega en la casa”, nos comentó el joven futbolista. Quién tipo 10.00 am ya ha terminado de tomar desayuno y queda listo y dispuesto para hacer las tareas hogareñas que la mama le mande.

De todos modos nos aclaró que las tareas que hace son aquellas que él puede dentro de sus capacidades, “a veces mi vieja no me deja hacer las cosas más difíciles, porque las hago mal”, nos agregó entre risas, las cuales se contagiaron a sus compañeros de entrenamiento.

Este joven rancagüino tiene bien claro sus prioridades, como la mayoría de sus compañeros, “en mi primer lugar esta Chile, luego mi familia junto con O´Higgins de Rancagua”, no hay tiempo para distracciones, menos para las mujeres, hay que estar concentrado para lograr ser el mejor, nos aseguró. Estos objetivos los tiene más que impregnado es por ello que sigue al pie de la letra los consejos del entrenador: “Tenemos que madurar, ya no somos unos niños. Antes de pensar en ser campeón tenemos que ir paso a paso, mejorar en los entrenamientos y en los encuentros previos”, nos dijo con convicción González.

Daniel tiene 5 hermanos, de los cuales algunos han seguido sus pasos, hablamos de los menores, quienes también pertenecen a las inferiores de O´Higgins de Rancagua, su padre quién maneja un auto colectivo, junto con sus tíos son sus máximos hinchas y su madre, dueña de casa, quién espera que su hijo logre todos sus sueños.

La familia de González es de esfuerzo, trabajadora y eso lo tiene muy claro el joven futbolista, quién no olvida el sacrificio tanto de su madre como de su padre cuando él entra a la cancha. “Muchas veces mi padre tiene que dar más vuelta en el colectivo hasta tarde, somos cincos hijos y la situación económica se vuelve difícil”.

Con respecto a lo anterior, Daniel desea ser uno de los mejores centrales de los últimos tiempos, quiere jugar en un equipo grande del mundo y ayudar a su familia, “recompensarlos por todo, y ayudarlos”, comentó emocionado.

Daniel, al igual que otros jóvenes deportistas, ya sean sus compañeros u otros chicos que practiquen otras disciplinas, se esfuerzan, luchan contra las adversidades y sacan lo mejor sí, tanto adentro como afuera de los entrenamientos, superarse minuto a minuto, para lograr alcanzar el éxito propio y el de Chile.